El reino de los cinco castillos
Cada área cumplía sus objetivos y todas tenían razón. Pero nadie se hacía la pregunta importante: ¿está funcionando mejor el reino?
Cuenta un viejo cuento que había un reino dividido en cinco castillos. Cada uno tenía su propio señor o señora.
El de Comercio decía: «este año hemos cumplido los objetivos de ventas». La de Finanzas respondía: «nos hemos mantenido dentro del presupuesto». La de Operaciones presumía: «hemos mejorado la eficiencia y reducido los tiempos». El de Personas añadía: «hemos lanzado todos los proyectos previstos».
Y todos tenían razón.
Cada uno miraba el mapa desde su torre
Cada cual defendía su territorio, sus indicadores y sus logros. Cada cual llegaba al consejo del reino dispuesto a proteger sus recursos y a justificar sus decisiones. Pero mientras discutían sobre quién estaba haciendo mejor las cosas, nadie se preguntaba algo mucho más importante: ¿está funcionando mejor el reino?
Con el tiempo aparecieron retrasos entre castillos, decisiones contradictorias y conflictos por prioridades. No porque hubiera malos líderes, sino porque cada uno miraba el mapa desde su torre.
La reina comprendió que el mayor riesgo no era tener malos responsables. Era tener excelentes directores de área incapaces de pensar como un único equipo.
De defender un área a liderar una organización
Un comité de dirección no está para representar intereses particulares. Está para tomar decisiones que beneficien al conjunto, aunque a veces eso signifique renunciar a una victoria local.
Y esa es una de las trampas más habituales que nos encontramos: confundir la legítima defensa del propio departamento con la responsabilidad real de liderar la organización.
Porque los silos no son solo un problema de estructura. Son, sobre todo, un problema de identidad: aparecen cuando las personas dejan de sentirse parte de un proyecto común y empiezan a sentirse propietarias de un territorio.
La transformación empieza cuando dejamos de preguntar «¿qué necesita mi área?» y nos atrevemos a preguntar: ¿qué necesita la organización, aunque mi departamento tenga que ceder?